Desde tu primer apretón de manos un desconocido se hace una impresión inmediata de tu vitalidad, carácter y espíritu, y un sentimiento general de tu actitud. La sequedad o humedad, temperatura y color, son signos de las reacciones de una persona a los actuales estímulos fisiológicos y a veces problemas de salud.

Algunos rasgos del carácter son visibles en un apretón de manos:

Darse la mano es signo de amistad o estima. Dar tu mano en matrimonio es compromiso total. Estrecharse las manos, en numerosas sociedades, y especialmente en situaciones diplomáticas o de negocios, es imprescindible para llegar a un acuerdo. Estos y otros gestos manuales han sido reconocidos durante siglos.